He aquí uno de los mejores espacios de la ciudad para darse un respiro: el Jardín Botánico.

En el Jardín Botánico viven algunos de los ejemplares arbóreos más exóticos y antiguos de Zaragoza, algunos de ellos directamente traídos del nuevo mundo y de rincones perdidos del Pacífico. Toda una clase de historia natural.

Es un sitio ideal para desconectar mientras das un paseo admirando la belleza de la flora que habita en su interior.

Un Ailanto o árbol del cielo en el Jardín Botánico.

Un Ailanto o árbol del cielo en el Jardín Botánico. Esta especie se introdujo desde China a mediados del siglo XVIII

El Botánico merece un recorrido sosegado para disfrutar de cada una de las especies vegetales que muestra y del entorno.

Sus bancos antiguos decorados con cerámica que aún conservan la publicidad original, el pequeño estanque con patos y cisnes, las caminatas entre rosales y el aroma que nos recibe nada más poner un pie, lo convierten en el oasis natural perfecto en medio de la ciudad.

Los documentos históricos confirman que en la Zaragoza musulmana ya existía un espacio botánico, pertenecía a los reyes de la taifa de Zaragoza y estaba situado muy cerca de la Aljafería.

El Jardín Botánico de Zaragoza fue fundado en 1796 por la Real Sociedad Económica Aragonesa de Amigos del País, representantes de la Ilustración en Aragón.

pato en el jardin botanico del parque grande de zaragoza

Uno de sus principales impulsores fue Pedro Gregorio Echeandía y Jiménez, farmacéutico afincado en Zaragoza y socio de los Jardines Botánicos de Madrid y Montpellier. El emprendió las siembras y plantaciones oportunas para la formación del Jardín Botánico, con materiales vegetales tanto aragoneses como procedentes de Sevilla, Madrid, Barcelona, París, América y Oceanía.

El Jardín Botánico fue completamente destruido durante los Sitios de Zaragoza (1808-1809), y sus ruinas fueron posteriormente demolidas.

En 1849 el Jardín Botánico se reconstruyó bajo la dirección del naturalista y médico Florencio Ballarín Causada, con la configuración que tiene actualmente.

En 1924 fue invitado a Zaragoza el prestigioso diseñador de parques y paisajista sevillano Javier Winthuysen, quien en una conferencia que se celebró en el Casino Mercantil el 23 de diciembre propuso la creación y el diseño del actual Parque Grande.

A la entrada del Jardín Botánico se erige un monolito en su honor. En una placa inserta, leemos: “La ciudad en reconocimiento del insigne pintor paisajista nacido en Sevilla en 1874, visitó Zaragoza el 23 de diciembre de 1924 y propuso la creación y el diseño del actual Parque Grande que cumple su 75º Aniversario. Zaragoza, julio 2004”.

Monolito de Javier Winthuyse en el Jardín Botánico de Zaragoza

Monolito en honor a Javier Winthuyse en el Jardín Botánico de Zaragoza

En la zona central del Jardín Botánico se encuentra una pequeña Estación Fenológica, un lugar creado para que los científicos estudien cómo afectan los cambios de clima a las especies vivas.

DirecciónParque Grande José Antonio Labordeta