La Presa Romana de Almonacid de la Cuba
La presa romana de Almonacid de la Cuba (Foto: Robot8A bajo lic. CC BY-SA 4.0)

La Presa Romana de Almonacid de la Cuba

Los restos romanos en Aragón son numerosos. En Zaragoza, la ruta romana nos lleva a las ruinas del teatro romano, las termas, el foro, el puerto fluvial y los tramos de murallas que aún se conservan.

En los alrededores de la ciudad, hallamos auténticas joyas como Los Bañales, Villa Fortunatus en Fraga o los mausoleos de Fabara y Sádaba.

Igualmente destacan la colonia Lepida Celsa en Velilla de Ebro, la urbe romana de Labitolosa en La Puebla de Castro o la ciudad ibero-romana del Cabezo de Azaila.

Tampoco podemos dejar de mencionar la impresionante presa romana de Almonacid de la Cuba.

Almonacid de la Cuba es un municipio de la provincia de Zaragoza, situado a 60 km de la capital. Esta pequeña localidad de la comarca de Campo de Belchite es conocida por su Presa, uno de los monumentos más relevantes de la arquitectura del agua de la Hispania romana.

Conocida popularmente como La Cuba, es una de las tres presas que regulaba el cauce del río Aguasvivas en época romana, junto a las de Blesa y Muniesa y destaca por su buen estado de conservación.

Su muro de más de 100 metros se asienta directamente sobre las rocas por las que circula el agua del río Aguasvivas; está realizado en hormigón romano, compuesto de piedras, arena, cal y agua, y revestido por sillares de piedra.

Esta presa es la más alta de las documentadas en el Imperio Romano y todavía sigue en pie.

La construcción de la primera presa data del siglo I, en la época de Augusto-Tiberio, y se reforzó en la siguiente centuria mediante taludes escalonados.

Los ingenieros romanos que la diseñaron trabajaron mucho por su mantenimiento, pues era un importante motor económico de esta zona cercana a la metrópoli cesaraugustana.

Almonacid de la Cuba cuenta con un recorrido de pasarelas que une el municipio y su presa romana
Vista de la presa desde aguas abajo, orilla izquierda (Foto: Ángel Fandos bajo lic. CC BY-SA 3.0)

Desde la presa partía un canal de más de seis kilómetros de longitud, que conducía el agua hasta el Santuario de Nuestra Señora del Pueyo, donde se han encontrado restos de un asentamiento romano.

El agua almacenada en la presa se utilizaba principalmente para riego, aunque también se utilizaba para el consumo urbano.

Como consecuencia de las avenidas frecuentes aunque de variable intensidad del río Aguasvivas, la presa debió sufrir algunos daños, constatándose una importante rehabilitación de la misma en el primer cuarto del siglo II.

Con la caída del Imperio Romano la presa de La Cuba fue abandonada.

En el siglo VIII, durante el periodo musulmán, la presa de Almonacid fue puesta en marcha de nuevo como azud, un uso que todavía mantiene en la actualidad.

La presa, declarada Bien de Interés Cultural, se encuentra en un excelente estado de conservación. Para su visita, se han erigido pasarelas y restaurado un tramo de 103 escalones que descienden hasta la base de la presa, permitiendo una observación detallada.

Hay varias formas de explorar este antiguo monumento romano. Por un lado, puede visitarse por libre desde un par de miradores; pero si quieres conocerla más profundamente, la Oficina de Turismo de Almonacid de La Cuba ofrece visitas guiadas para descubrir la historia de esta estructura hidráulica, a través de un recorrido por pasarelas.

Visitas guiadas: Sábados a las 12 h y a las 16 h. Domingos a las 12 h.
Teléfonos: 684 271 669 / 976 837 401
Correo electrónico: turismo@aytoalmonaciddelacuba.es