Construida en 1559, la Plaza Santa Cruz está situada en la intersección de las calles Mendez Nuñez, Espoz y Mina, San Voto y Bayeu, en el centro histórico de Zaragoza.

La plaza se utilizó inicialmente para ejercicios militares y ejecuciones públicas, y más tarde sirvió como mercado al aire libre.

Casi completamente restaurada durante la última década, la Plaza de Santa Cruz rezuma arte por los cuatro costados. Es uno de los sitios arquitectónicamente más eclécticos de Zaragoza, donde el Renacimiento y el Barroco convive en armonía y complementariedad con el Modernismo y el Art Decó.

A finales del siglo XIX y principios del XX la plaza vio la adición de edificios de viviendas y comerciales más altos, que desafortunadamente no mantuvieron la coherencia arquitectónica original.

En los años 30 estuvo a punto de ser demolida para construir un monstruoso aparcamiento.

Casa del Canal o de los Tarín

Casa del Canal o de los Tarín

La Casa del Canal o de los Tarín fue construida entre 1551 y 1575 por Juan y Esteban Gil Tarín, Justicias de Aragón. El edificio ha sido reutilizado a lo largo de su historia, lo que la ha sometido a sucesivas transformaciones; fue Sede del Tribunal de la Santa Inquisición entre 1706 y 1759, albergó la sede de la Dirección del Canal Imperial de Aragón durante más de 150 años y posteriormente de la Sociedad Aragonesa El Cachirulo. Actualmente, es propiedad del Departamento de Carreteras del Estado en Aragón y del Ministerio de Fomento.

Además de la Casa del Canal, encontrarás varios palacios elegantes que una vez alojaron a los aristócratas y comerciantes más importantes de la ciudad.

terrazas en la plaza de la santa cruz de zaragoza

En la Plaza Santa Cruz se respira tranquilidad. Aún en pleno centro de Zaragoza, es una plaza recogida en la que si te sientas en uno de sus bancos te evadirás del ruido de la ciudad.

La Plaza Santa Cruz se mantiene como un cobijo para los vecinos y visitantes que buscan tomarse una cerveza o picar algo tranquilamente. A pesar de este maná de sillas y mesas, por la noche no es fácil encontrar sitio para sentarse, pero cuando se consigue, no hay quien te desenganche el culo de tu trocito de paraíso urbano.

Junto a ella tienes la Plaza Santa Cruz, que conecta otra de las arterias del centro histórico, la Calle Don Jaime, y que está presidida por una fuente y la escultura del cineasta Eduardo Jimeno Correas.

Es probablemente el rincón más bello de Zaragoza, y no solo para turistas: los niños de una escuela juegan al aire libre o se sientan a leer bajo los inmensos portales ajenos al trasiego de los visitantes.

En la actualidad, la Plaza Santa Cruz es uno de los lugares más emblemáticos y animados de Zaragoza y cuenta con numerosos bares, restaurantes y cafeterías.

La calle se llena de vida (y ruido) por las tardes, cuando los niños de la escuela de primaria situada justo al lado de la iglesia terminan sus clases y se reúnen para jugar a fútbol.