¿Os váis a juntar para continuar (o inaugurar) la tradición de hacer cenas de amigos en Zaragoza?. ¿Pero cómo elegir un sitio que guste a todos? Y que sea chulo y encima se puedan tomar unas copas una vez que habéis terminado de comer.

¡Sin problema problema! Toma nota de los restaurantes que os contamos y ya verás como la reunión va a ser todo un éxito.

El BulaEl Bula (Calle Lacarra de Miguel 23)

En el centro de Zaragoza hacía falta un local de tapas de estilo creativo y joven, pero sin juegos de manos. Situado en un moderno local de la Calle Lacarra de Miguel (Antes General Sueiro), el Bula ofrece dos ambientes bien diferenciados.

Por un lado, un gran mostrador lleno de sugerentes tapas y raciones donde se come de pie en mesas altas.

El otro área del Bula es un intimo y agradable reservado para cenas con unas pocas mesas donde se sirven los exquisitos platos de la carta.

Aquí encontraremos un buen producto y algunas recetas imaginativas como el rulo de cabra a la plancha con confitura de tomate, la tostada de foie a la plancha  o los revueltos de trigueros y boletus, pero sobre todo buen producto a precio asequible como el solomillo a la parrilla sobre base de tomate.

Restaurante Uasabi de ZaragozaRestaurante Uasabi (Calle Cuatro de Agosto, en el Tubo, detrás de Puerta Cinegia)

El restaurante Uasabi nació en el año 2011, con la idea de ofrecer una propuesta diferente dentro de la oferta gastronómica zaragozana, con platos de cocina japonesa fusionados con la mediterránea y toques de la nikkei.

El chef Abel Mora, de origen argentino, estudió en el Instituto Argentino de Gastronomía y trabajó en varios restaurantes prestigiosos de Zaragoza y San Sebastián, lo que le permitó conocer la gastronomía más vanguardista y la cocina tradicional.

Situado en un antiguo mercado, local emblemático de los años trinta, el Uasabi apuesta por una cocina de autor elaborada con productos de temporada, próximos y de calidad. El restaurante ofrece una cocina imaginativa que toma los productos de Aragón como referencia para sus interpretaciones.

Nativo (Avenida de Juan Carlos I 41, frente al Centro Comercial Aragonia)

Su cocina es muy original, pero los platos siempre son suculentos y reconocibles.

Como por ejemplo, el canelón relleno de longaniza con salsa de boletus. O las berenjenas y las cebolletas braseadas. O los champiñones con ajetes salteados. O la longaniza de Graus, que se acompaña con queso fundido del Somontano o el arroz horneado en brasa con longaniza y costilla de ibérico.

El chef es capaz de añadir una huella de altísima elegancia y creatividad, presente en platos como la picaña (cortes traseros de vaca laminados a la brasa), el taco de atún con cebolla confitada y curry rojo, los huevos rotos trufados con virutas de foie o el cachopo (doble ternera asturiana empanada con jamón serrano y cabrales), donde la estética sorprendente nunca pasa por delante de una combinación de sabores genial.

SmoothInterior del Restaurante Smooth (Plaza Los Sitios 18)

El Smooth demuestra que existe hermandad entre las tapas asiáticas, americanas y españolas, y un nivel de excelencia de producto y creatividad comparable a Barcelona o Madrid.

En muy poco tiempo se ha convertido en un restaurante imprescindible en Zaragoza. Ha conquistado este estatus gracias a una cocina llena de maestria y sofisticación, para tocar el cielo. Su carta es asequible, tanto por precio como por longitud.

Encontramos platos de buen producto de la tierra, como el jamón de bellota batido, los corazones de alcachofa o el huevo poche con foie bloc y Pedro Ximénez. Y ejemplos de la imaginación indiscutible del chef, como los tallarines vegetales con cerdo chutney o el timbal de salmón con nieve de burrata y eneldo.

Carnívoro Wine & GrillRestaurante Carnívoro Wine & Grill (Calle Zurita 21)

El arte de cocinar una buena brasa no es ninguna bobada. En el restaurante Carnívoro Wine & Grill saben encontrarle el punto perfecto a la carne.

El Carnivoro es un rara avis: un restaurante de lujo donde el máximo reclamo culinario es la brasa y no las recetas barrocas.

El chef tiene la mano rota para administrar las dosis necesarias de brasa directa y humo: es una ecuación de sabor, grasa y humo que haría renegar a Homer Simpson de la chuleta de cerdo.

Todas las carnes, excelentes, se sirven con una piedra de sal de la Himalaya que permite acabar la cocción en su punto deseado.

Ginger Fizz BarEmadames (judías de soja japonesas) (Calle Joaquín Costa 16)

El Ginger Fizz Bar lo tiene todo para atraer a la gente cool: un cuidado interiorismo en el que el verde de la vegetación y el juego de las luces y sombras de su original iluminación son los protagonistas, mesas comunitarias de madera, ladrillos a la vista, ventanales abiertos a la calle, terraza…

La carta, además, está hecha para producir ataques de priapismo entre los modernos, con una amplia variedad de cócteles (su especialidad) y tapas de estilo joven y creativo, pero sin juegos de manos. Aquí encontraremos un buen producto y algunas recetas imaginativas como el tataki de salmón, langostinos tigre, empanadillas Gyoza, emadames (judías de soja japonesas), nigiris de anguila o su cebiche de atún con zumo de yuzu, entre otras muchas propuestas.

MarengoCarrot cake en el Restaurante Marengo (Calle Francisco de Vitoria, 5)

Hay restaurantes que de una manera u otra acaban apareciendo cuando se recomienda un buen restaurante, ya sea en un artículo como este o en una conversación entre amigos.

El Marengo es un buen ejemplo: local con encanto y cierta solera, localizado en el centro y una cocina elaborada de eternos mediterráneos con algún guiño a Japón y Perú (en su carta están correctamente especificados qué platos no son aptos para alérgicos e intolerante) y postres de escándalo.

Platos entre la tradición y la modernidad que se basan en el producto fresco y de temporada, ya sean de mar o de la tierra.

Cocina muy original con sabores de países lejanos, con platos como el gua bao, gyoza de pollo, el tataki de atún rojo, el wok de solomillo, la entraña argentina o la picaña brasileña.

Restaurante Vittoria 25Restaurante Vittoria 25 (Francisco Vitoria 25)

El Vittoria 25 es un restaurante con una decoración única entre urbana y vintage y con mucho encanto situado en el centro de la ciudad. El Vittoria 25 ofrece tapas todo el día, menú a la hora de comer y a la carta a la hora de cenar.

Cuenta con una clientela cambiante por la mañana, por la tarde y por la noche que busca deliciosas y modernas tapas o platos de cocina mediterránea creativa.

La cocina está en las hábiles manos del italiano Antonio Potenza, que elabora deliciosa cocina mediterránea con toques vanguardistas y de mercado.

El bar está unido al comedor, amplio y decorado con muy buen gusto con piezas retro y contemporáneas.

meliMéli Mélo (Calle Mayor 45, a pocos minutos de la Calle San Vicente de Paul)

El Méli Mélo es un establecimiento moderno con un toque vintage, que ofrece tapas originales y de calidad en un ambiente cuidado y cercano.

El Méli-Mélo ofrece dos espacios bien diferenciados. Por un lado, un gran mostrador lleno de sugerentes tapas de diseño donde se come de pie en mesas altas.

El otro area es un intimo y agradable reservado para comidas y cenas con unas pocas mesas donde se sirven exquisitos platos.

Si crees que hay otro restaurante que debería estar en nuestra lista de los mejores restaurantes para cenas de amigos en Zaragoza, dinos cuál y nos acercaremos de propio a visitarlo para ver si merece estar en este ranking!.