Una selección de las plazas con más encanto de la ciudad de Zaragoza
Plazas con encanto de Zaragoza

Plaza del Justicia

Hay plazas que se cruzan casi sin darse cuenta… y hay plazas que invitan a quedarse. La Plaza del Justicia pertenece a las segundas.

Su trazado irregular, heredado del urbanismo medieval, rompe con la geometría perfecta de otras plazas y obliga a descubrirla poco a poco, desde distintos ángulos. Aquí no hay simetrías previsibles: cada fachada aparece casi por sorpresa.

El contraste entre la piedra barroca de Santa Isabel, el ladrillo modernista del Hotel Catalonia El Pilar y los edificios señoriales del entorno crea un diálogo arquitectónico único en la ciudad. En pocos metros conviven siglos distintos sin estridencias.

Y todo ello envuelto en una atmósfera muy particular: una mezcla de silencio y bullicio. Por la mañana se escuchan pasos tranquilos y el murmullo del agua de la fuente; por la tarde, el tintinear de las tazas, las conversaciones en las terrazas y el eco lejano del Mercado Central.

Vista de la Iglesia de Santa Isabel de Portugal o de San Cayetano desde la Plaza del Justicia
Vista de la Iglesia de Santa Isabel de Portugal o de San Cayetano desde la Plaza del Justicia

En pleno corazón del Casco Histórico de Zaragoza, este espacio irregular y lleno de matices condensa siglos de historia, arquitectura y vida cotidiana. No es una plaza monumental al uso, ni responde al trazado geométrico de otras plazas tradicionales. Su encanto reside precisamente en lo contrario: en su forma caprichosa, en sus fachadas que dialogan entre épocas y en ese ambiente de barrio que resiste al paso del tiempo sin perder autenticidad.

Desde hace siglos, este rincón ha sido escenario de celebraciones, conflictos y proclamaciones. Hoy sigue siendo uno de los lugares con más personalidad de Zaragoza, donde conviven el legado histórico, el café de especialidad, la arquitectura modernista y la poesía iluminada al caer la noche.

La Plaza del Justicia fue ampliada en los últimos años del siglo XIX al derribarse los edificios de la Calle Manifestación números 28 a 36. Manteniendo esta calle libre, se creó una pequeña isleta ajardinada.

Vista de la Plaza del Justicia desde la Iglesia de Santa Isabel
Vista de la Plaza del Justicia desde la Iglesia de Santa Isabel

Podemos llegar a la Plaza del Justicia a través de las Calles Manifestación o Santa Isabel. No obstante, también es posible acceder desde varias calles peatonales, como la del Temple, la del Buen Pastor o la de la Virgen.

Esta plaza, dedicada al Justicia de Aragón, tiene una de las iglesias más bonitas del casco histórico. Siéntate en un banco y disfruta de la vista de Santa Isabel de Portugal o San Cayetano mientras escuchas el rumor del agua de la Fuente de la Samaritana.

Fuente de la Samaritana en la Plaza del Justicia
La Fuente de la Samaritana en la Plaza del Justicia

La Fuente de la Samaritana es una buena muestra de los talleres de fundición Averly, que desde Zaragoza exportaron, a lo largo del siglo XIX y gran parte del XX, obras en hierro y bronce por media Europa.

Originalmente instalada en la Plaza de la Seo en 1886, fue trasladada en 1962 al Parque Bruil. Dos años después, la fuente fue colocada en su actual emplazamiento, junto a la Iglesia de Santa Isabel de Portugal.

Un detalle arquitectónico que no puedes perderte. La Iglesia de Santa Isabel de Portugal, también conocida como San Cayetano, es uno de los elementos más visuales y potentes de la plaza. Su fachada barroca bicolor combina ladrillo y piedra en un juego de texturas que resalta sus relieves y volúmenes.

Si observas con atención, los relieves en la fachada rinden homenaje al escudo de Aragón, simbolizando la unión entre fe y poder regional. Este detalle hace que la iglesia no solo sea un lugar de culto, sino también un símbolo histórico y artístico que dialoga con toda la Plaza del Justicia.

Muy cerca se encuentra otra escultura, el Monumento al Cofrade, una obra en bronce de un adulto y un niño luciendo la indumentaria y los instrumentos propios de la Semana Santa. Esta pieza fue creada específicamente para este emplazamiento y colocada en 2009.

¿Qué era el Justicia de Aragón? El Justicia de Aragón fue una institución única en la Europa medieval. Se trataba de un magistrado independiente que actuaba como mediador entre el rey y el reino, garantizando el respeto a los Fueros aragoneses y defendiendo los derechos de los ciudadanos frente al poder real.

Su figura simbolizaba el equilibrio entre autoridad y libertad, y convirtió a Aragón en uno de los territorios con mayor tradición jurídica propia de la Edad Media.

Si buscas una expresión del Modernismo con todas las letras, la encontrarás en el Hotel Catalonia El Pilar, una joya del Art Noveau construida en 1903.

Arquitectura Modernista en la esquina de la Calle Manifestación con la Plaza del Justicia
Arquitectura Modernista del Hotel Catalonia El Pilar, en la esquina de la Calle Manifestación con la Plaza del Justicia

A un lado de la plaza encontraremos el señorial palacio dieciochesco de los Condes de Sobradiel. A finales del siglo XVI, el propietario del inmueble era Juan de Lanuza, el Justicia de Aragón que se enfrentó al rey Felipe II y acabó decapitado por defender los Fueros aragoneses.

La ejecución de Juan de Lanuza
La ejecución de Juan de Lanuza

Un episodio que marcó la historia: su ejecución marcó un antes y un después en la historia de Aragón y simboliza la pérdida de las libertades forales, recordándonos el valor de los fueros y la resistencia de esta tierra frente a la autoridad absoluta.

Placa en recuerdo de Juan de Lanuza en Zaragoza
Placa en recuerdo de Juan de Lanuza en una de las fachadas del Mercado Central de Zaragoza

El desaparecido oratorio del Palacio de los Condes de Sobradiel estaba decorado con tres lienzos de gran formato pintados por Francisco de Goya en 1772. Estas pinturas fueron arrancadas y dispersadas; hoy se conservan repartidas entre los museos de ZaragozaGoya Ibercaja y Lázaro Galdeano (Madrid).

Actualmente, el edificio alberga la sede del Colegio Notarial de Aragón.

Colegio Notarial de Aragón (Palacio de Sobradiel)
Colegio Notarial de Aragón (Palacio de Sobradiel)

Una pequeña placa en uno de los bancos más cercanos a la Calle Manifestación recuerda al poeta, escultor y abogado Emilio Gastón. Este personaje, fallecido en 2018, fue un intenso activista social y, con la llegada de las autonomías, el primer Justicia de la democracia, un cargo histórico que representa al pueblo aragonés ante los gobiernos.

Emilio Gastón solía sentarse aquí, a pensar en las nubes, en sus rimas, en sus cosas y en las de todos. Puedes hacer lo mismo. Además, cada noche se ilumina en el suelo uno de sus versos: «… y seguiré la lucha en subjuntivo como si pudiera o pudiese».

banco de emilio gaston justicia de aragon en la plaza del justicia

Homenaje a Emilio Gastón en la plaza del Justicia de Zaragoza
Homenaje a Emilio Gastón en la plaza del Justicia

En la Plaza del Justicia se entrelazan las construcciones de piedra, los balcones volados, techos de alfarje, ventanas de madera torneada, pinturas murales, vitrales, fachadas y amplios portales arcados, que en buena lid serían el pretexto ideal para estudiar desde allí la historia de la arquitectura en Zaragoza.

Vista de la Iglesia de Santa Isabel de Portugal o de San Cayetano desde la Calle del Buen Pastor
Vista de la Iglesia de Santa Isabel de Portugal o de San Cayetano desde la Calle del Buen Pastor

Es probablemente el rincón más bello de la ciudad, y no solo para turistas: los niños de una escuela juegan al aire libre o se sientan a leer bajo los inmensos portales, ajenos al trasiego de los visitantes.

De unos años a esta parte, ha pasado de ser la eterna olvidada a convertirse en uno de los lugares más cool y creativos de la capital, gracias a su variedad de bares, restaurantes y cafeterías y a los ocasionales eventos.

Justo enfrente, en el número 13 de la Calle Manifestación, se sitúa el Justicia Coffee, una de las cafeterías de especialidad de referencia en Zaragoza. En parte tienda, cafetería y tostadora de café, este es un lugar ideal para aprender, probar y preguntar.

Justicia Specialty Coffee
Justicia Specialty Coffee

Son unos entusiastas y te explicarán con todo detalle lo que quieras sobre la elaboración, el origen, los mil matices del café y de todo lo que trabajan (los cinnamon rolls, los bizcochos, los brownies, las tartas, las cookies…). Aparte de su ubicación privilegiada, este local juega muy bien con el minimalismo nórdico, con techos altos, madera, mobiliario casero y mucha luz.

Muy cerca, en el número 23 de la calle Prucencio, está Marianela, un local tranquilo para leer un libro o beber un zumo natural con una tarta Red Velvet mientras revisas Facebook u hojeas sin vergüenza el último número de tu revista favorita.

Tarta Red Velvet en la cafetería Marianela
Tarta Red Velvet en la cafetería Marianela

Decorado con muebles de los años 30, 40 y 50, hasta el papel pintado desprende un acogedor aire retro. Todo en Marianela resulta familiar y encantador. Su estética, con colores azules pastel y madera, produce una sensación de paz absoluta.

Un poco más adelante, en el número 30 de la misma calle, está la cafetería Formidable. El problema de quedarse en Formidable es que los golosos tendrán problemas para resistirse a todos los pasteles caseros que llaman desde la barra. Vuestra fuerza de voluntad no resistirá, creednos, maravillas como la tarta Formidable (croissant con chocolate), Cheesecake, Red Velvet o tarta japonesa (queso ligera y esponjosa).

barra rosa del cafe formidable repleta de tartas caseras
Barra repleta de tartas caseras en el café Formidable

La atmósfera es relajada, y el público, moderno, joven y calmado.

Volviendo sobre nuestros pasos, llegamos al número 1 de la calle La Virgen, donde está El Tupé Asesino, una tienda ambientada en los años 50 con moda vintage y rompedora, tanto para mujer como para hombre. Lois Alonso, su creadora, es una enamorada de esa estética tan maravillosa y única de la época dorada del rock & roll.

El Tupé Asesino
El Tupé Asesino

A escasos metros, en el número 12 de la Calle Manifestación, una placa indica el lugar donde vivió José Martí, héroe de la independencia cubana y estudiante de la Universidad de Zaragoza.

Placa en la casa en la que vivió Jose Marti en Zaragoza
Placa en la casa en la que vivió Jose Martí

José Martí tenía 20 años cuando decidió trasladarse a Zaragoza desde Madrid y allí vivió durante 20 meses, en una modesta casa de huéspedes con Fermín Valdés, su mejor amigo y cómplice en su pensamiento revolucionario.

José Martí retratado junto a Eusebio y Fermín Valdés en 1873
José Martí retratado junto a Eusebio y Fermín Valdés en 1873

Aunque se licenció en Derecho y en Filosofía y Letras con sobresaliente, Martí no pudo recoger sus títulos porque no tenía dinero para que se los expidieran. La Universidad de Zaragoza corrigió esa situación a título póstumo en 1995.

Aunque se enfrentó a los españoles, en sus escritos siempre declaró su amor a nuestra ciudad y a sus gentes.

Nuestra próxima parada es la encantadora tienda-taller que el diseñador de moda, periodista y fotógrafo Enrique Lafuente tiene en la esquina de la calle Loscos con Manifestación.

Un espacio lleno de creatividad y detalles en el que Lafuente crea y comercializa sus diseños desenfadados relacionados con las tradiciones aragonesas, además de agitar culturalmente la ciudad y poner en marcha propuestas como Baturro Bizarro.

Enrique Lafuente Baturro Bizarro
Escaparate de la tienda-taller de Enrique Lafuente en la intersección de las calles Loscos y Manifestación

Un poco más adelante aparece el Mercado Central. En febrero de 2020, tras dos años de profunda y necesaria remodelación y una inversión de casi 9 millones de euros, el Mercado Central de Zaragoza reabrió sus puertas al público transformado en un espacio gastronómico donde no solo se puede hacer la compra, sino que recupera su función de ágora o centro de la comunidad para pasar el rato apostados en barras, con un vermut en la mano y un pincho en la otra.

Interior del Mercado Central de Zaragoza
Interior del Mercado Central

La zona de restauración está agrupada en la zona central del edificio, el llamado Rombo Zentral, que ocupa las cuatro esquinas más transitadas del mercado, y cuenta con un escenario lateral elevado para actuaciones musicales y teatrales.

El espacio gastronómico del Mercado Central también ofrece un velador al aire libre abierto desde las 9 de la mañana, con una variada carta de sus espacios gastronómicos donde la oferta estrella es, ¡la comida asiática!

Sushi en el Rombo Zentral del Mercado Central
Sushi en el velador al aire libre del Mercado Central

La Plaza del Justicia no es solo una plaza: es memoria, es arquitectura, es café de especialidad y es poesía iluminada en el suelo cuando cae la noche. Un rincón donde la historia y la vida cotidiana se entrelazan y se sienten en cada paso.

 

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