La Avenida Pablo Gargallo se extiende a lo largo de 2,4 kilómetros como un eje de alta capacidad de tráfico rodado que conecta la Plaza de Europa con la Calle de Francia, en la cual está ubicada una rotonda que enlaza con el Puente del Tercer Milenio de la Z-30 (que une el barrio con el Actur, atravesando la Exposición Internacional de 2008).

Amplia, generalmente tranquila pero nunca desolada, es recorrida a diario por capitalinos y visitantes que, en auto o a pie, transitan de Zaragoza moderna hasta Zaragoza profunda, y viceversa.

Esta avenida debe su nombre a Pablo Gargallo (1881-1934), uno de los escultores más importantes e innovadores del siglo XX.

Las primeras noticias sobre la zona se remontan a la época musulmana. Por aquellos tiempos estaba rodeada de cultivos de cereal, huertas y un gran soto en la ribera del Ebro. A mediados del siglo XI fue cuando se levantó en estas tierras el Palacio de La Aljafería.

Rodrigo Díaz de Vivar, el Cid Campeador, estuvo al servicio del Taifa de Zaragoza durante su destierro del Reino de León y Castilla (1081-86) y solía utilizar este espacio para entrenarse junto a su contingente de tropas andalusíes y castellanas.

La Puerta de Sancho marcaba el límite de la ciudad medieval amurallada y el comienzo de la huerta de La Almozara. Era la principal salida de intramuros por el Noroeste de la ciudad. La puerta se abría dando salida por el muro de rejola al final de la calle Predicadores, en la entrada de la actual calle de Santa Lucía.

Su nombre se refería al rey de Aragón y de Navarra Sancho Ramírez. Se la menciona por primera vez en 1180 en documentos que hacían referencia a molinos cercanos a ella. También se la citará en siglos posteriores por ser por donde salían los condenados al destierro.

En su inicio, la avenida nos regala una pequeña y singular plazoleta, dedicada a la Puerta de Sancho. Resalta aquí uno de los monumentos más conceptuales de la capital, un conjunto escultórico realizado por Florencio De Pedro en 1992.

En la plaza hay un dibujo de la antigua Puerta de Sancho sobre una placa de latón.

Dibujo de la antigua Puerta de Sancho sobre una placa de latón

Dibujo de la antigua Puerta de Sancho sobre una placa de latón

En el siglo XIX, con la expansión del ferrocarril, esta parte de Zaragoza volvió a tomar relevancia.

Junto a las casas habitadas por los agricultores fueron apareciendo almacenes y fábricas como la Industrial Química de Zaragoza, Cartonajes Barco, Cauchos Miju, Piensos CIA (Compañía Industria Agrícola), refrescos Konga o la Unión Alcoholera.

Vista de la Avenida Pablo Gargallo desde la Plaza Europa

Vista de la Avenida Pablo Gargallo desde la Plaza Europa

Durante buena parte del siglo XX la zona era conocida como La Química. El desarrollo industrial provocó un fuerte impacto ambiental con suelos contaminados, además del impacto estético fruto de las fábricas y la división del barrio en dos con la edificación de la estación de Caminreal, frente a la de mercancías de La Almozara.

La Industria Química de Zaragoza, fundada en 1899 por Tomás Castellano y ubicada junto al Plaacio de la Aljafería (en primer término). Imagen tomada enla década d elos 50

La Industria Química de Zaragoza, fundada en 1899 por Tomás Castellano y ubicada junto al Palacio de la Aljafería (en primer término). Imagen tomada en la década de los 50

Finalmente, en 1979 la fábrica de sulfúrico de la Industrial Química cerró sus puertas. En 1989 se eliminó el paso a nivel de entrada al barrio y se urbanizó la plaza Europa. Ese mismo año se abrió al público el centro de salud de La Almozara.

En 1992 se procedió a derribar la factoría de piensos CIA, situada en el actual parque de la Aljafería. Después de un gran despliegue por los medios de comunicación para publicitar la voladura, no consiguieron tan siquiera tirar el cartel al que se le había puesto una carga de explosivos para que fuera lo primero que cayera y dar más espectáculo a las cámaras que lo estaban grabando y a la gente que fue a mirar. Los cascotes que se desprendieron ocasionaron varios heridos entre el público.

Homenaje a la antigua Puerta de Sancho. Esta Puerta marcaba el límite de la ciudad medieval amurallada y el comienzo de la huerta

Homenaje a la antigua Puerta de Sancho. Esta Puerta marcaba el límite de la ciudad medieval amurallada y el comienzo de la huerta

Sus puntos más fascinantes están al inicio y al final. La avenida nace en el río, en una amplia Plaza de Europa donde confluyen, además, el Paseo Echegaray y Caballero (hermosa vía que recorre la ribera del Ebro, bordeando la urbe) y el Paseo María Agustín (también notable por su elegancia y la belleza de sus edificios patrimoniales).

Unos kilómetros más arriba, donde expiran la avenida y el barrio, desde el soberbio puente del Tercer Milenio (inaugurado en 2008 y primero de su tipo construido en el mundo), es posible divisar el río ancho y apacible, con sus riberas tupidas de vegetación a pesar del feroz avance de la ciudad.

Siglos de contaminación no impiden que la zona se considere como uno de los pulmones verdes de Zaragoza y, justo bajo el puente, el Parque del Agua invita a niños y adultos a las más tradicionales diversiones y los paseos en bote.

En su tramo inicial se localiza el monumento de la plaza Europa, construido en 1987. El obelisco honra a los 12 miembros de la Unión Europea en el momento de su construcción.

En el número 100 se encuentra un espacio simbólico en la Almozara, la antigua fábrica de gasesosas y refrescos Konga. Al inicio de los año 90 Konga abandonó estas instalaciones y la antigua factoría fue profundamente remodelada para albergar un Centro Comercial.

Enfrente se encuentra la iglesia del Rosario, un hermoso templo, con planta pequeña y gran altura.

Seguimos bajando por la avenida que alberga tres carrileras en todo su recorrido. Casi todas las edificaciones poseen más de dos plantas y predominan las viviendas.

Por lo general, carecen de portales y llenan casi todo el espacio alrededor de la vía, en marcado reflejo de la arquitectura ecléctica y la gran densidad poblacional de la zona. A ratos, algún pequeño árbol acompaña nuestro trayecto.

Parques públicos, centros educativos, clubes recreativos y entidades gastronómicas como el Veltins Arena, la Pipeta, la Chata Fawn y el Danche, forman parte de las ofertas a lo largo de esta avenida.

En las inmediaciones, varias paradas de autobús en todas direcciones reúnen a decenas de personas impacientes.

Y justo cuando llega el fin de la vía, de repente se abre, se transforma y nos regala otra explanada: el antiguo parking sur de la Expo, un espacio que desde 2008 alberga cada domingo el conocido Rastro.

Si hay algo tradicional en Zaragoza son los domingos en el Rastro. Este histórico mercadillo reúne los más variopintos puestos de la ciudad: desde un robot de cocina que todo lo corta a puestos de revistas antiguas; desde chatarras varias a cámaras de foto de hace treinta años; locales de antigüedades y pajarerías… todo es posible los domingos en Zaragoza.