Hablar de la arquitectura de Zaragoza de finales del siglo XIX y comienzos del XX es hablar inevitablemente de Félix Navarro Pérez, uno de los arquitectos que más contribuyeron a transformar la imagen de la ciudad en aquellos años.
Innovador, inquieto y atento a las nuevas corrientes arquitectónicas que recorrían Europa, Félix Navarro dejó en Zaragoza algunos de sus edificios más reconocibles. El Mercado Central, el Palacio de Larrinaga o la antigua Clínica del Doctor Lozano forman parte de un legado en el que conviven el historicismo, el eclecticismo, las influencias modernistas y una especial preocupación por incorporar nuevos materiales y soluciones constructivas.
Pero la huella de Félix Navarro en Zaragoza va mucho más allá de sus obras más conocidas. Sus edificios aparecen repartidos por diferentes puntos de la ciudad y permiten seguir la evolución de un arquitecto fundamental para comprender cómo Zaragoza comenzó a transformarse en una ciudad moderna.
Por eso, te proponemos una ruta por Zaragoza siguiendo las obras de Félix Navarro, desde sus construcciones más monumentales hasta edificios que pasan mucho más desapercibidos. Un recorrido para levantar la mirada, descubrir detalles que quizá nunca habías visto y conocer mejor a uno de los grandes nombres de la arquitectura zaragozana.
Mercado Central

El Mercado Central o de Lanuza, diseñado por el arquitecto aragonés Félix Navarro Pérez en 1895, es otro de los lugares que visitar en Zaragoza imprescindibles. Inspirado en el centro comercial parisino Les Halles, este fantástico edifico rectangular de hierro y cristal sustituyó el antiguo mercado al aire libre que se realizaba en esta plaza y se ha convertido con el paso del tiempo, en otro de los reclamos turísticos de la ciudad.
Enclavado en el corazón del Casco Antiguo de Zaragoza, al pie de la línea del tranvía, junto a los restos de las murallas romanas y al lado de la Plaza del Pilar, es el mercado más impresionante y fascinante de Zaragoza y uno de los pioneros en la nueva tendencia de reconvertir los mercados tradicionales en centros ‘gourmet’.
Y es ideal para ver cómo comemos los zaragozanos, perdiéndose por sus pasillos para ver los puestos de carne, pescados, o de las frutas y hortalizas que llegan desde la huerta aragonesa.
Dirección: Plaza Lanuza s/n
Palacio Larrinaga

El Palacio Larrinaga fue diseñado en 1901 por el arquitecto Félix Navarro para el matrimonio formado por naviero de origen vasco y nacido en Liverpool Miguel Larrinaga y la aragonesa de Albalate del Arzobispo Asunción Clavero.
Miguel y Asunción se conocieron en la Basílica del Pilar, al asistir al servicio religioso habitual de finales del siglo XIX. Ese fue el flechazo. Aunque sería el 23 de octubre de 1897 cuando formalizarían ese amor, en la discreta iglesia católica de Nuestra Señora del Monte Carmelo en Liverpool (Inglaterra).
Por todas partes hay barcos, anclas, cuerdas, caballitos de mar… y otros elementos decorativos que aluden al mar y al comercio marítimo, ocupación de los Larrinaga.
El palacio se finalizó en 1908 pero la pareja nunca lo habitó, ya que residían en Liverpool y tenían dos residencias de vacaciones en San Sebastián y Málaga.
Dirección: Calle de Miguel Servet, 123
Clínica del Doctor Lozano

La antigua clínica del doctor Lozano es una casa con mucha historia, no solo por haber sido centro médico de referencia durante décadas, sino por su gran belleza arquitectónica. Los rostros ornamentales de su fachada, que se mezclan con la decoración vegetal, parecen esconderse entre las copas de los árboles del jardín.
Construida en 1903 en el vértice de la Calle Lagasca y el Paseo de Sagasta, tiene la firma del arquitecto Félix Navarro y albergó tanto la clínica como la residencia familiar del doctor Lozano. El edificio fue un encargo del ilustre médico aragonés Ricardo Lozano Monzón.
El edificio fue declarado Bien de Interés Cultural en 2009, y está a la espera de su rehabilitación dentro de un proyecto para construir una torre de viviendas en la parte posterior.
Dirección: Calle Lagasca, 2, esquina con Paseo Sagasta
Fábrica de Galletas Patria

La antigua Fábrica de Galletas Patria es un edificio industrial con empaque monumental situado en la Avenida de Cataluña, justo detrás de la concurrida parada de los autobuses 21, 28, 32, 39 y 50. Este inmueble es el resultado de una serie de ampliaciones de la que fuera edificación inicial, proyectada por el arquitecto Félix Navarro en 1909 para la Sociedad de Antonio Ximénez y Flores.
Muerto Félix Navarro la nueva ampliación del edificio (ya de otros nuevos propietarios Belsué y Navarro y Cía) correspondiente al ala derecha, era diseñada por Francisco Albiñana en 1914. Este mismo arquitecto proyectaba en 1918 la ampliación del pabellón de la derecha reconstruido por Navarro en 1910, tras el incendio de la techumbre.
Por último, en 1927 el arquitecto Antonio Merlo se encargaba de otra nueva ampliación correspondiente al ala izquierda, concluyendo la configuración de «U» de la fachada principal del edificio.
Amalgama de diversas ampliaciones y reformas por las razones expuestas, conserva el edificio como característica común y elemento básico en su unidad formal el uso del ladrillo visto, utilizado inicialmente por Félix Navarro con singular maestría en el pabellón o cuerpo central. Una fachada muy cuidada estéticamente cierra un interior en el que se utiliza el hierro hábilmente logrando una estructura diáfana y un amplio espacio.
Dirección: Avenida de Cataluña 55-59
Escuela de Artes y Oficios

La antigua Escuela de Artes y Oficios de Zaragoza es uno de los tres edificios que se conservan de la Exposición Hispanofrancesa conmemorativa de los Sitios de Zaragoza celebrada en 1908. El arquitecto Félix Navarro proyectó y dirigió las obras. Colaboró el cantero Justo Ravinal y el herrero Candelario H. Martín. Los trabajos de fundición los realizó la Sociedad Pellicer y Juan. El programa escultórico lo dirigió Carlos Palao.
Está construido en ladrillo caravista salvo enmarques y columnillas en piedra. Se accede al edificio por una pequeña escalinata. La puerta de acceso es en arco de medio punto sobre columnas. Tiene un forjado con la retícula de un panal y 7 abejas. Después de la Exposición el edificio se dedicó a Escuela de Artes Aplicadas y Oficios Artísticos, Escuela de Comercio y Biblioteca Pública.
Cerrado desde 2009, tras el traslado de docentes y alumnos al nuevo centro del Actur, el edificio sigue a la espera de un nuevo uso y, lo que es peor, sufre mientras tanto desperfectos por la falta de mantenimiento que ponen en riesgo su futuro.
Dirección: Plaza de los Sitios, 5
Casa Palao

En 1905 Carlos Palao encargó a Félix Navarro un proyecto para edificar una casa en los terrenos de su propiedad en Paseo Sagasta, aprovechando una construccion ya existente.
Tras someterse a expropiación para sujetarse a la línea del Paseo en 1909 volvió a solicitar licencia con planos del mismo arquitecto. Sin embargo, la licencia no se le concedió hasta el año 1912 con planos ya de Miguel Ángel Navarro Pérez, que se hizo cargo de todas las obras de su padre recién desaparecido.
Ocupa la casa una parcela de mucho fondo con fachada a dos calles y ángulo resuelto en chaflán curvo, y consta de sótano y cinco plantas.
Dirección: Paseo Sagasta 76
Monumento al Justiciazgo

El Monumento al Justiciazgo, situado en la Plaza de Aragón, es una de las obras más representativas de Félix Navarro en Zaragoza. Está dedicado a Juan de Lanuza ‘El Mozo’, Justicia de Aragón ejecutado por orden de Felipe II el 20 de diciembre de 1591 durante las Alteraciones de Aragón.
La idea de levantar un monumento dedicado al Justicia de Aragón se remonta al siglo XIX. El proyecto de Félix Navarro fue aprobado en 1887 y el conjunto se inauguró oficialmente en 1904, ocupando el lugar en el que anteriormente se encontraba el monumento a Pignatelli.
El monumento está presidido por la figura de Juan de Lanuza sentado sobre una silla y con el brazo derecho extendido. Sobre él aparece el escudo de Aragón y, coronando el conjunto, una esfera que simboliza la ley. La escultura fue fundida en 1892 en los históricos talleres zaragozanos de Averly.
Cada 20 de diciembre, representantes de las instituciones y de la sociedad aragonesa rinden homenaje a Juan de Lanuza con una ofrenda floral ante este monumento, convertido en uno de los principales símbolos de las libertades de Aragón.
Dirección: Plaza de Aragón
Casa de Manuel López Flórez

En 1903 don Manuel López Flórez, propietario de un solar situado en el Paseo de Sagasta 17, colindante “al oriente con casa de Don Genaro Checa y a poniente con propiedad de Don Carlos Corsini” pidió licencia para construir un edificio de viviendas y dos locales comerciales en dicho espacio, presentando planos firmados por el arquitecto Félix Navarro Pérez.
Construida entre medianerías sobre amplia parcela rectangular con patio posterior, consta de sótano y cinco plantas. La fachada es enfoscada, utilizando la piedra para la magnificada portada de ingreso de rica ornamentación, situada en el centro de la misma.
Resulta novedosa en la obra de este arquitecto la utilización de elementos figuradas cabecitas femeninas que utiliza en esta casa por primera vez. Conserva la casa la puerta de dos hojas de madera tallada de carácter eclecticista, al igual que las decoraciones del zaguán con vistosas escayolas y la puerta de madera de paso a la caja de la escalera. La casa es un ejemplo destacado de la evolución estética que se produce en la obra de Félix Navarro en la última década de su vida, dentro de planteamientos plenamente eclecticistas.
Dirección: Paseo Sagasta 17

